viernes, 22 de octubre de 2010

Media maratón. Esta entrada es larga, lo sé. Quizá sólo para gente aficionada a correr... Pero como es mi blog, pues eso. Avisad@s quedais.

* El 7 de noviembre tengo la media maratón de San Javier. Una cita esperada, llevo 15 meses sin correr una. Estos últimos meses han sido sido de sacrificio, entre ellos el de renunciar a correr medias maratones. El tiempo que me dejaba terminar ADE y la oposición lo he dedicado a la familia y a judo. No había más espacio para preparar medias maratones. He continuado corriendo, pero no al nivel necesario.

* Después del judo, correr es el deporte que más me gusta, el fondo, la larga distancia. Dice Sandro Rosell que, a priori, se fía de la gente que corre larga distancia, de los corredores de fondo. Hay que ser disciplinado, tener capacidad de aguante y capacidad de sacrificio.

* La preparación de una media comienza meses antes. Pero previamente a esos meses hay que partir de un fondo físico. Una vez que te lo planteas, te toca de tres a cuatro meses de forzar la máquina. Siempre recomiendan cuatro días de ejercicio a la semana. Dos de ejercicio aeróbico, compuesto por carrera continúa de NO menos de hora y media por sesión. Otros dos de ejercicio anaeróbico, que les llaman series, esto es, pequeños tramos de carrera al sprint de forma repetida, con un pequeño espacio de tiempo entre serie y serie de recuperación. Yo, esto último, lo cubro con los entrenos de judo, dos veces por semana, que son muy muy explosivos. Otros dos días corro carrera continua aeróbica.

* El día de la maratón es un cúmulo de sensaciones que engancha.

 - La noche de antes ceno pasta.

- Me acuesto pronto y pongo el despertador más pronto todavía.

- Una vez que me levanto el día de la prueba, me obligo a desayunar un café con leche y fruta, generalmente un par de plátanos.

- El hormigueo en el estómago es estupendo.

- Cojo el coche y conduzco hacia el sitio dónde sea la prueba. Suelo llegar mucho más temprano de la hora fijada para la salida. Es algo genético, llegar muy temprano a las citas.

- Y una vez allí, voy por el dorsal. Siempre tengo miedo de NO estar en las listas... eso también me pasa siempre cuando me presento a oposiciones y empiezan a nombrar para entrar al aula del examen, que no me nombren por no estar en las listas.

- Una vez con el dorsal, ya toca calentar y hacer tiempo hasta que empiece la prueba.

* Tengo unos trucos utilísimos que la experiencia y el sufrimiento de medias maratones anteriores me han ido dando:

- Lo primero, ¡¡¡LA VASELINA!! Sin vaselina estás jodido. Sin vaselina, cuando acabas la media, tienes los pezones en carne viva, como el culo de un mandril, tienes la camiseta manchada de sangre de esos pobres pezones. Los días posterioses, te acuerdas de Copón de Bullas cada vez que la camisa te roza los pezones. Un poco de vaselina en cada pezón antes de empezar a correr soluciona el asunto.

- Otro cosa, es ponerse unas mallas. Sin mallas, los muslos también se rozan, por muy delgadas que tengas las piernas, tantos kilómetros provocan roce. Yo para no parecer una mala puta con las mallas, que en algunas medias lo he parecido, me pongo un pantalón corto encima.

- También muy importante llevar un botellín de agua desde la salida. El primer avituallamiento se da a los cinco kilómetros, para entonces, es muy probable que vayas ya deshidratado y, si te deshidratas quedándote por delante más de 16 kilómetros, que sepas que las vas a pasar más putas que caín por mucho que bebas a partir de entonces. Cuando se bebe con sed la has cagado.


* Luego está la estrategia de carrera. Una media maratón no es una maratón, pero se puede hacer muuuuuuuuyyyyyy larga.

- Aunque soy un poco asocial y autista, cuando empiezo una media maratón intento identificar a algún corredor que tenga pinta de hacer en la primera mitad de la carrera el kilómetro a seis minutos, entonces se lo pregunto y si es así me pego a su rueda.

- Seis minutos kilómetro durante los primeros diez kilómetros es una buena media, te da opción a regular las fuerzas y a incrementar el ritmo en los segundos once kilómetros de la carrera, de forma que rondes las dos horas. Una cosa quiero decir, yo hago las medias en dos horas, more or less, lo que es una marca muy modestilla.

- Luego hay que llevar cuidado con el subidón de los diez kilómetros, que eso nos lleva al bajón de los 14 kilómetros. A la mitad de la prueba te sientes bien, vas estupendo, has subido el ritmo poco a poco, ERES LA PUTA REINA DE LOS MARES. Te crees que esta media vas a batir tu marca personal. Esto lleva a subir el ritmo. A mirar con desdén a la gente que superas. Pero luego llega el kilómetro 14. Has subido tanto el ritmo, que vas con la respiración desacompasada, tus pulmones pierden la cadencia rítmica y a tus piernas empiezas a llegarle menos oxígeno. El flato aparece... Ahí lo tienes, de repente te quedan más de siete kilómetros y vas como puta por rastrojo. Al final, cuando cometes ese error en una media, terminas la carrera por orgullo torero, por no decir que te has tenido que parar, pero el tiempo que has empleado es patético y tu cara al acabar la carrera más patética todavía.

- Una cosa que NO quiero dejar de citar son los palos al orgullo y al ego que te puedes llevar en una media maratón. Me explico. El viejecito de más de 65 años que lleva un ritmo infernal y que tú NO puedes llevar, le intentas seguir, NO hay manera, si le sigues terminarás no acabando la carrera. Luego lo ves en la meta, ha llegado 15 minutos antes que tú y va por la tercera caña de la Estrella de Levante que dan en la línea de meta. Luego está el panzón de más de cuarenta años... NO te explicas cómo es posible que tenga bastante más edad que tú y una panza cervecera bien hermosa y haga mejor tiempo que tú. Al final de la carrera ahí están, viejo del capullo y el panzón cuarentón tomando cañas desde hace más de 15 minutos mientras tú entras en la meta con el corazón en la boca por el último esfuerzo. Lo mejor es pasar de eso y NO intentar encontrar una explicación racional.

* Y por fin, ha llegado el final de la carrera:

- Te enganchas al grifo de la Estrella de Levante como un yonqui, está justificado porque necesitas recuperar electrolitos.

- Miras de reojo al puñetero viejo (uno o varios) y al puñetero panzón cuarentón (uno o varios) y te cagas en su ............ entre dientes... Ya sé que suena mezquino, pero No lo puedo evitar, es lo que tiene ser mediocre.

- Te dan la bolsa de regalos: una sudadera o una camiseta, un zumo, bebida isotónica, barritas energéticas... Es como el día de los Reyes Magos.

- Pico algo de comer que también suelen poner en la línea de meta.

- Y me escapo al primer bar a tomar el aperitivo.

   El día 7 veremos qué pasa. Hace algunos meses que empecé de nuevo a fumar, me da a mí que, a parte de cagarme en la....................... del viejo y del panzón cuarentón cuando llegue a línea de meta (espero que así sea, lo de llegar) me cagaré también en la ...................... de cada uno de los cigarros que me he fumado estos meses.

2 comentarios:

  1. No se hace larga la entrada, joven, sobra la advertencia.
    O.

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  2. Vale, Olga, te agradezco el voto de confianza.

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